Santiago Alamilla Bazán

¿Gobierno neoliberal en tiempos de la 4T? – Paráfrasis

Santiago A Alamilla Bazán.-

Hace unos días circuló una carta de respuesta de la CFE al gobierno del estado de Yucatán en relación a la solicitud que se le hiciera para que disminuyera sus cobros a la población en general, en resumen la carta decía que ya se había tomado la acción de que nadie pasara a la tarifa DAC (Doméstico de Alto Consumo) y que esa era la única medida que la empresa federal tomaría.

Debemos hacer algunas consideraciones pertinentes, la tarifa doméstica de energía eléctrica es la 01 que se adiciona de una letra según la temperatura promedio en verano en la localidad que se aplica, es decir a más temperatura mayor avance en la letra, de tal manera Mérida tiene la 1D, que es para poblaciones que tienen un promedio mínimo de 31 grados de temperatura en verano; no todas las poblaciones tienen esta tarifa, hay algunas que son 1B y otras 1C. En otros estados hay desde la 01 sin letra hasta la 1F.

Las tarifas domésticas se dividen en escalones de consumo, es decir que siguen la política pública de progresión similar al cobro del ISR, mientras más consumas mayor es el precio del kWh, estos consumos se dividen en escalones, si usas hasta una determinada cantidad de electricidad, cada kWh tiene un precio, a partir de ahí y hasta otro límite tiene otro precio y si consumes más entonces pagas otro precio mayor que los escalones anteriores.

Mientras más cerca a cero esté el consumo, menor será el precio por kilowatt-hora ya que está probado que en nuestro tiempo el confort se puede medir por la cantidad de aparatos eléctricos que tienes en casa, es decir que alguien con más ingresos tendrá más aparatos eléctricos como los aires acondicionados y quien tenga menos tendrá ventiladores, o quien tiene más ingreso puede adquirir una lavadora y una secadora , contra quien no puede hacerlo. Dada esta lógica se considera que quien tiene mayor consumo en su domicilio es porque su nivel económico le permite adquirir mayor número de aparatos, o bien su casa es más grande y utiliza más iluminación o bombas de agua; por esta razón en cada escalón de consumo el precio de la energía sube. Las letras lo que hacen es ampliar la cantidad de energía por escalón, es decir que por razones técnicas un mismo refrigerador va a consumir más energía en un lugar cálido que en uno menos caluroso, por lo tanto se amplía la cantidad de energía que puedes consumir en cada escalón, en una suerte de principio de justicia que busca equilibrar el pago en razón de una equidad en el consumo.

En el sexenio de Fox se inventó la tarifa doméstica de alto consumo donde de manera anticonstitucional, arbitrariamente se considera fijar un límite para cada letra de la tarifa doméstica, y quien lo exceda durante el año anterior pierde todos los escalones de precios bajos y únicamente se le cobra a un solo precio que es superior incluso a la tarifa comercial, cada uno de los kilowatts que consume, es decir que por un solo kWh el precio de tu recibo puede irse a más del doble. Esta tarifa la mantuvo Calderón, Peña Nieto y ahora Andrés Manuel.

Muchas familias destinan más del 20 por ciento de sus ingresos al pago de la CFE, el consumo está directamente relacionado, además de la cantidad de aparatos y a la temperatura ambiente,  al número de personas que viven en casa y a las horas que pasan en ella.  En esta cuarentena el consumo de electricidad se verá incrementado en virtud de que, mientras más tiempo está una persona en casa, mayor uso de la energía hará, es decir, abrirá más veces al día el refrigerador, usará mas tiempo la televisión, los ventiladores o los aires acondicionados. La CFE ha suspendido el cobro de la tarifa DAC, lo cual es algo positivo ya que eso evitará que el consumo extraordinario por el encierro obligado castigue el precio de la luz, sin embargo no es suficiente; el gobierno federal debe tomar medidas extraordinarias ante la situación extraordinaria que se está viviendo y debe proceder como lo ha hecho en ocasiones anteriores cuando ha habido huracanes o algunas situaciones que ponen en riesgo la salud económica de las familias, no hacer nada implica un doble discurso ya que la gente está en casa por disposición de las autoridades sanitarias, no por gusto, por lo que no se le debe castigar financieramente por acatar una disposición ya decretada como emergencia.

Se debe proceder como se ha hecho en otras situaciones de emergencia anteriormente. Determinar los promedios bimestrales individuales de consumo de los últimos tres años y con esta base establecer los cobros para el periodo de encierro, difiriendo los excedentes de consumo fijados a un precio especial motivado por la contingencia, para que se vayan cobrando en los recibos posteriores, cuando la gente ya pueda salir a trabajar y recuperar su ingreso habitual. No es posible que una empresa que presta servicio a todos los hogares de México sea insensible a la situación atípica que estamos viviendo, así como tampoco se puede dejar sin energía en estos momentos a quienes tienen que hacer malabares para comer todos los días. La CFE y el SUTERM siempre han estado del lado del pueblo mexicano, ahora es cuando debe hacerlo patente porque es ahora cuando más se le necesita, ha quedado demostrado que los altos cobros solamente generan inconformidades y ponen en riesgo la paz pública; la electricidad es un servicio público al que tenemos derecho todos los mexicanos, de las acciones que el gobierno federal tome en este rubro veremos que tan neoliberal resulta el presidente, si de verdad está con el pueblo o es palabrería pura.

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