Santiago Alamilla Bazán

Soberanía Petrolera – Paráfrasis

Santiago Alamilla Bazán.-

Cuando las autoridades educativas atinadamente obligaron a que los niños con discapacidades pudieran acudir a las aulas junto con los demás alumnos, hubo muchas situaciones que requirieron adaptación de todos y principalmente la sensibilización para evitar el bullyng, así como la aceptación e integración de estos valiosos estudiantes que al alcanzar un logro son recompensados con una andanada de aplausos por parte sus compañeros.

La semana pasada, por si la situación económica, la cuarentena y la amenaza del CoVid19 fuera poco, algunos vivimos una situación de estrés nacional con la actuación de nuestro país en la cumbre mundial petrolera de la OPEP, a la que México no pertenece pero habitualmente acude como invitado, donde el punto único a tratar era revertir la caída mundial de los precios del petróleo que en parte se desplomaron por diferencias entre los más grandes productores mundiales que son Rusia y Arabia Saudí y por la disminución de la demanda, obligada por la cuarentena mundial que vivimos.

El objetivo era disminuir la producción en 10 millones de barriles de petróleo al día, un 23% de la producción de la OPEP y sus invitados, por lo que sencillamente pidieron a todos que disminuyeran ese porcentaje a lo cual todos, excepto México respondieron con un unánime sí, sin cortapisas. La secretaria de energía mexicana durante cinco horas y varias consultas al presidente de México manifestó que la decimocuarta economía mundial solamente podía aceptar reducir su producción en 5.8% y háganle como quieran; esa situación mantuvo el acuerdo en una espera tensa ya que se manejaban diferentes posibilidades que iban desde la expulsión de México como invitado permanente de la organización hasta imponerle un veto mundial para que nadie compre su producción a riesgo de ser bloqueado por los demás productores. Al igual que un guion de película americana de secundaria donde el grandulón de la escuela sale en defensa del muchacho buleado, el presidente de los Estados Unidos medió con AMLO para tratar de exponerle que no le convenía mantener su producción, – vas a vender a 5 ó 10 dólares tu barril – le dijo, sin embargo por una situación meramente política según el Presidente americano reveló después,  México se negó a vender menos ya que nuestro presidente considera prioritario incrementar la producción de PEMEX. Ante la terquedad y cerrazón, y para que la situación económica de México no se viera aún más comprometida, los Estados Unidos propuso que podría absorber, es decir, dejar de vender al mundo 250 mil barriles diarios de la cuota que le corresponde a PEMEX, – Ya nos lo pagarán más adelante, cuando puedan – sentenció Trump, dando su respaldo como el grandulón de la escuela al debilucho adolescente para que nadie se meta con él.

No sabemos aún cuándo y cómo vamos a pagar este respaldo, aunque López Obrador diga que no nos va a endeudar eso ya ocurrió, de alguna manera tendremos que pagar al menos dos mil trescientos millones de dólares que no ingresarán las compañías americanas a sus arcas por ser el aval de México. Es contradictorio que un país con tantas necesidades como el nuestro se de el lujo de pagar a otro por no producir, aunque eso ya lo venimos haciendo desde el inicio de la administración al pagar a las constructoras por no construir el aeropuerto de Texcoco, o a las envasadoras por no envasar como el caso de la cervecería de Baja California, o a los Ninis por no hacer nada. En fin, un caso más de costos por “dejar de hacer” en estos momentos tan difíciles para la economía nacional.

Apartada de cualquier realidad, el mundo virtual de las redes sociales cobra una particular presencia al ser la arena donde una nación dividida diariamente por su máxima autoridad, establece combates verdaderamente agrios donde unos insultan a otros. Es vergonzosa la situación de mensajes de odio y discriminación que se leen en esas plataformas dejando claro que en un momento que se requiere de unión y solidaridad solo encontremos confrontaciones acaloradas motivadas día a día por quien se supone debe simbolizar la unión del Estado, renunciando a la vocación democrática y representativa de nuestra República.

El tema de la OPEP, después de tres días de negociaciones, terminó con la aceptación de la reducción propuesta por México y una andanada de aplausos para la férrea posición de la secretaría de energía mexicana. El presidente Trump por su parte se llevó también los elogios de sus coterráneos por lograr un acierto diplomático sin duda de gran beneficio para el pueblo estadounidense.

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