Santiago Alamilla Bazán

El país de Nunca Jamás. Paráfrasis

Santiago Alamilla Bazán

No se puede tapar el sol con un dedo, reza el dicho popular; tampoco podemos esconder el cuello bajo la tierra y pensar que si no lo vemos entonces no sucede. La inseguridad está totalmente fuera de control, los asesinatos, secuestros, robos y cualquier otro delito en que se quiera pensar están en aumento. No cabe duda que la esperanza es lo último que se pierde, y esta administración puede anotarse esto como su único éxito: Acabar con los sentimientos de esperanza que aún quedaban.

Soy padre de cuatro y todo lo que está sucediendo me indigna, me molesta, no es posible que se visualice de la manera como se está haciendo un problema real que afecta la libertad y la vida de las personas.

Son de verdad insultantes las declaraciones del presidente de la República al respecto de los asesinatos de mujeres, pero más aún de la sarta de estupideces con las que se refirió al tema de la niña Fátima, asesinada y ultrajada por haber sido dejada en la puerta de su escuela porque sus padres no llegaron a tiempo por ella. Desafortunadamente eso pasa en escuelas públicas o privadas, aquí mismo en Mérida en las escuelas de “niñas bien” regenteadas por monjas, han dejado a mi sobrina bajo el cuidado del jardinero cuando su madre se atrasó al ir por ella por un percance de tránsito.

Nos falta al respeto el presidente cuando asegura que con su cartilla moral se van a componer las cosas, nos ofende López Obrador cuando dice que la culpa de todo se la tiene el “neoliberalismo”. Se entiende que este sujeto de escaso bagaje académico no tenga claro que signifique eso; esta nación siempre ha tenido una economía de estado, jamás hemos tenido una economía que califique en los parámetros en que quiere encuadrar a fuerza algo que no comprende, y aún así, si así fuere, TODOS a los que el llama neoliberales lo hicieron mucho MEJOR de lo que lo está haciendo él.

Los mexicanos le concedimos el mandato de Presidente de la República y el juró cumplir y hacer cumplir la ley… ¡Hágalo!; deje las cartillas morales y la doctrina a las iglesias que para eso tenemos muchas; los mexicanos queremos que la administración pública haga su trabajo, ni más ni menos. Deje las rifas de aviones sin avión de lado, ocúpese de los protocolos que deben existir en este, el país sin guerra más violento del mundo para que dejen de matar a mujeres y hombres, pero en especial a inocentes niños que ni siquiera tienen nada que ver con la política, los partidos, los gobiernos liberales o conservadores o cualquiera de esas cosas que le resuenan en la mente.

Indigna que le pida a las mujeres que dejen de pintar y rayar paredes para reclamar sus derechos:  Mujeres háganlo, síganlo haciendo cada vez más, hasta que les hagan caso, hasta que las dejen de matar, las dejen de agredir, las dejen de revictimizar cuando se atreven a denunciar.

Señor presidente, venga a vivir a México, deje su burbuja mental de un país que no existe, nos falta al respeto a los padres de familia con declaraciones filosóficas, deje la filosofía a la academia, usted y los suyos pónganse a trabajar, los mexicanos se lo demandamos. Mi solidaridad con todas las Fátimas de este nuestro México.

Publicado en La Verdad el 19 de febrero de 2020

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